La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) insta a convertir el envejecimiento poblacional en una prioridad estratégica de salud pública, alertando sobre la desigualdad territorial en la atención geriátrica y la necesidad de prevenir la fragilidad antes de llegar a edades avanzadas.

España enfrenta un escenario demográfico inédito, con cerca de 10 millones de personas mayores de 65 años, lo que representa el 20,4% de la población. Ante este desafío estructural, la Fundación de Ciencias de la Salud ha iniciado su nuevo ciclo Prevención en España: Visión de las sociedades científicas.

Dirigida y presentada por el Dr. Emilio Bouza, esta iniciativa analiza, a través de entrevistas con los presidentes de las principales sociedades científicas españolas, la situación actual de cada especialidad y los retos que marcarán su futuro, con especial foco en la prevención y la educación sanitaria.

Geriatricara- cobertura geriátrica, envejecimiento


Prioridad estratégica y equidad asistencial

La primera entrevista del ciclo organizado por la Fundación de Ciencias de la Salud tiene como protagonista al Dr. Francisco José Tarazona, presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), quien ha reclamado que el envejecimiento sea declarado prioridad estratégica de salud pública en España y ha advertido de que la implantación de la especialidad geriátrica en el territorio nacional sigue siendo «desigual», con comunidades donde los servicios están bien consolidados y otras donde «la presencia aún es limitada o casi inexistente».

En este contexto, la SEGG ha trasladado a las administraciones estatales y autonómicas la urgencia de:

  • garantizar el acceso equitativo a un geriatra
  • mejorar la coordinación sociosanitaria
  • potenciar el apoyo a la investigación


Prevención y envejecimiento activo

El Dr. Tarazona también ha lanzado un mensaje que interpela al conjunto del sistema sanitario: «La prevención debe empezar mucho antes de los 65 años y debe ser una política de Estado». En ese mismo sentido, declara que «la actividad física es el mejor fármaco disponible para enlentecer el envejecimiento» y que «la vejez no es sinónimo de enfermedad; es factible envejecer mejor».

Entre las prioridades preventivas que la SEGG identifica como más urgentes figuran la lucha contra la fragilidad, la sarcopenia y el deterioro cognitivo; el uso racional de la medicación para evitar la polifarmacia; y la atención a la soledad no deseada y el aislamiento social, que la Sociedad califica de «factores de riesgo tratables». También insiste en que el hospital no siempre es el mejor entorno asistencial y en que conviene trabajar activamente para prevenir hospitalizaciones innecesarias.

A pesar de los retos pendientes, el Dr. Tarazona ha subrayado el reconocimiento internacional de la geriatría española. En este sentdio, cabe recordar que la SEGG mantiene un papel activo en la European Geriatric Medicine Society (EuGMS) y en la International Association of Geriatrics & Gerontology, con una producción científica «elevada».

De cara al futuro, proyecta una sociedad «referente en investigación aplicada, capaz de transformar el conocimiento en beneficios reales para las personas mayores» y que lidere una geriatría «transversal y colaborativa» junto a otras sociedades científicas, recalca su presidente.