Compuestos derivados de alimentos clave de la dieta mediterránea como la granada, la aceituna, los cítricos o la uva son capaces de llegar al cerebro y potencialmente contribuir a su protección frente a enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer o Parkinson, tal y como revela una investigación del CEBAS-CSIC.

Este trabajo, liderada por el Dr. Antonio González Sarrias, investigador científico del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC) aporta nuevas evidencias sobre el destino biológico de los polifenoles tras su consumo en condiciones dietéticas realistas.

En este sentido analiza, por primera vez con gran nivel de precisión, la farmacocinética y distribución cerebral de metabolitos fenólicos tras la ingesta de una mezcla de alimentos mediterráneos —granada, uva, cítricos y aceituna— en dosis equivalentes al consumo humano.

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Este estudio aporta nueva evidencia sobre el papel de los polifenoles presentes en la dieta mediterránea en la salud cerebral


Los investigadores identificaron 39 metabolitos fenólicos en plasma y hasta 20 en tejido cerebral, lo que demuestra que una parte significativa de estos compuestos -transformados por el metabolismo y la microbiota intestinal- es capaz de atravesar la barrera hematoencefálica.

Además, el estudio valida este hallazgo mediante un modelo in vitro de células endoteliales humanas que simula dicha barrera, confirmando que el transporte es más eficiente cuando los compuestos se mezclan como ocurre en una dieta real.

El Dr. Antonio González Sarrías destaca que “el estudio demuestra por primera vez que metabolitos derivados del consumo de alimentos de la dieta mediterránea son capaces de llegar al tejido cerebral y estar en contacto con sus células”. “Esto es clave porque aporta una base científica a los beneficios que se atribuyen a estos alimentos frente a enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, señala.

El trabajo también subraya que estos efectos se producen en condiciones de consumo realista, ya que “no estamos hablando de dosis farmacológicas, sino de cantidades equivalentes a la dieta de una persona”, recalca González Sarrías, incidiendo en que “esto hace que los resultados sean especialmente relevantes desde el punto de vista de la salud pública”.

Otro hallazgo importante es la sinergia entre compuestos. “No es un solo polifenol el que actúa, sino la combinación de muchos, tal y como ocurre en la dieta mediterránea”, señala el investigador. “Mezclados el transporte al cerebro es más eficiente”, afirma.

Polifenoles y salud cerebral

Los polifenoles son compuestos bioactivos presentes de forma natural en alimentos vegetales y ampliamente asociados a beneficios para la salud. En este estudio destacan especialmente los procedentes de la granada, la aceituna, los cítricos y la uva, pilares de la dieta mediterránea.

En el caso de la granada, compuestos como la punicalagina y el ácido elágico generan metabolitos —como las urolitinas— que, según explica González-Sarrías, “hemos identificado que llegan al cerebro y que en estudios posteriores son capaces de ejercer efectos neuroprotectores en modelos celulares”.

Por su parte, el hidroxitirosol —característico del olivo y del aceite de oliva— es uno de los pocos polifenoles con alegaciones de salud cardiovascular reconocidas en Europa. “Hemos comprobado que derivados de este compuesto también alcanzan el cerebro, lo que abre la puerta a nuevos beneficios relacionados con la salud cerebral”, apunta.

Los cítricos, como el limón y la naranja, aportan flavonoides y ácidos fenólicos que también forman parte de este “ecosistema” de compuestos bioactivos.

“El valor está en la dieta en su conjunto”, subraya el investigador científico del CEBAS-CSIC, incidiendo en que “la dieta mediterránea no es un alimento aislado, sino una combinación que produce efectos sinérgicos. Este estudio ayuda a explicar científicamente por qué funciona” y confirma la importancia de no alejarse de este patrón alimentario. “Tenemos estos alimentos al alcance, pero a veces se priorizan otros más novedosos. Este tipo de estudios sirven para recordar el valor real de lo que ya tenemos”, subraya.

“No solo sabemos que la dieta mediterránea es beneficiosa, ahora empezamos a entender cómo actúa en el organismo y, en concreto, en el cerebro”, afirma.

El estudio, publicado en Journal of Agricultural and Food Chemistry, ha sido distinguido con el Research Article of the Year Award 2026 de la American Chemical Society (ACS), uno de los reconocimientos más prestigiosos en el ámbito internacional de la química de alimentos y agroalimentación.

El artículo premiado, titulado “Metabolic Profiling of a Mediterranean-Inspired (Poly)phenol-Rich Mixture in the Brain: Perfusion Effect and In Vitro Blood–Brain Barrier Transport Validation”, aporta evidencia inédita sobre el destino biológico de los polifenoles tras su consumo en condiciones dietéticas realistas.