Aunque no es indicada para todos los pacientes, ya que hay que cumplir ciertos criterios clínicos, la terapia foslevodopa/foscarbidopa ha demostrado ser eficaz a la hora de controlar adecuadamente las fluctuaciones motoras personas con enfermedad de Parkinson avanzada.
La foslevodopa/foscarbidopa es una terapia reciente para personas con enfermedad de Parkinson avanzada que permite administrar levodopa de forma continua mediante una bomba de infusión subcutánea. Los investigadores David Campo-Caballero, Javier Ruiz-Martinez, Ana Vinagre-Aragón y Elisabet Mondragón, del grupo de Enfermedades Neurodegenerativas del Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa, junto a investigadores de varios hospitales de España, ha analizado sus efectos secundarios neuropsiquiátricos.

Uno de los principales problemas de algunas personas con Enfermedad de Parkinson tras unos años de evolución son la aparición de fluctuaciones motoras, es decir, cambios a lo largo del día entre periodos en los que la medicación controla adecuadamente los síntomas y otros en los que estos reaparecen o empeoran.
La terapia foslevodopa/foscarbidopa permite controlar adecuadamente estos síntomas, pero existía preocupación sobre la posible aparición o empeoramiento de efectos secundarios neuropsiquiátricos (síntomas también frecuentes en la enfermedad de Parkinson), como alucinaciones, delirio, confusión o alteraciones del control de los impulsos dada la escasa información reportada en la literatura y lo novedosa que es la terapia.
El objetivo del grupo investigador de Biogipuzkoa fue conocer con qué frecuencia aparecen estos efectos en la práctica clínica habitual y determinar si determinadas características previas de los pacientes, como el deterioro cognitivo o la presencia de alucinaciones, aumentan el riesgo de desarrollarlos.
Para ello, se analizaron los datos de 214 personas con enfermedad de Parkinson tratadas con esta terapia en 31 centros españoles. Durante el seguimiento, aproximadamente 1 de cada 5 pacientes presentó algún efecto adverso neuropsiquiátrico, siendo las alucinaciones o síntomas psicóticos los más frecuentes. La mayoría de estos episodios fueron leves o moderados y solo un pequeño porcentaje de pacientes (2,3%) tuvo que suspender el tratamiento por ese motivo.
El deterioro cognitivo o la presencia previa de alucinaciones no se asociaron de forma clara con un mayor riesgo de desarrollar estos efectos. Sin embargo, parece que la terapia podría aumentar el riesgo de empeoramiento del trastorno de control de impulsos en aquellos pacientes que previo al inicio de la terapia presentaban dicho problema.
Efectos adversos neuropsiquiátricos manajables
En base a estos resultados, las y los investigadores concluyeron que los efectos adversos neuropsiquiátricos pueden aparecer en una proporción relevante de pacientes tratados con la terapia foslevodopa/foscarbidopa, pero generalmente son manejables y rara vez obligan a suspender el tratamiento.
Por otra parte, la presencia de deterioro cognitivo o antecedentes de alucinaciones no debería excluir automáticamente a un paciente de esta terapia, aunque es fundamental realizar una valoración y un seguimiento individualizados.
Por lo tanto, estos resultados pueden ayudar a tomar decisiones más individualizadas sobre qué pacientes pueden beneficiarse de esta nueva terapia. En particular, aportan evidencia de que algunos pacientes que tradicionalmente podrían considerarse de mayor riesgo, como aquellos con deterioro cognitivo o antecedentes de alucinaciones, podrían recibir el tratamiento con un seguimiento adecuado, sin necesidad de excluirlos de forma automática. Esto puede contribuir a ampliar las opciones terapéuticas disponibles para personas con enfermedad de Parkinson avanzada.
Tal y como señalan desde el grupo investigador “estamos muy contentos de haber podido desarrollar este trabajo a partir de la colaboración entre numerosos centros españoles y de aportar información sobre una terapia relativamente nueva en condiciones reales de práctica clínica”.
Y esperan que “los resultados ayuden a los profesionales sanitarios a conocer mejor el perfil de seguridad neuropsiquiátrica de este tratamiento y a tomar decisiones menos restrictivas y más individualizadas, siempre manteniendo un seguimiento estrecho de los pacientes y en especial de aquellos que pueden resultar más vulnerables a desarrollar este tipo de efectos secundarios”, indican.
Pueden consultar aquí el estudio ‘Neuropsychiatric Adverse Events Associated With Foslevodopa/Foscarbidopa Continuous Subcutaneous Infusion in Clinical Practice: A Multicenter Study‘, publicado en la revista científica internacional European Journal of Neurology.