Geriatricarea-monografico envejecimiento activo, Osvaldo J. Hernández Soto


Un artículo de Osvaldo J. Hernández,
Catedrático del Departamento de Ciencias Sociales, Educación y Humanidades,
Recinto de San Germán – Universidad Interamericana de Puerto Rico

El cambio demográfico ha impulsado transformaciones en los sistemas de salud y cuidado, favoreciendo un enfoque preventivo y centrado en el hogar conocido como aging in place. Este paradigma promueve el uso de tecnologías diseñadas para apoyar a las personas adultas mayores, tales como sensores de movimiento, hogares inteligentes, plataformas de acompañamiento y robots asistenciales.

Su propósito no se limita a la atención de problemas de salud o seguridad, sino que también busca fomentar el envejecimiento activo, la autonomía, la participación social y la dignidad de la persona adulta mayor.

Según Atukunda (2025), los robots asistenciales pueden favorecer la autonomía, la seguridad y la calidad de vida de las personas adultas mayores, siempre que se desarrollen mediante un enfoque centrado en el usuario y complementen, en lugar de reemplazar, la atención humana.

Cuidar es un acto humano que implica atender, proteger, acompañar, apoyar y promover el bienestar de otra persona. En el caso de la persona adulta mayor, el cuidado puede incluir ayuda en actividades cotidianas, supervisión de la salud, apoyo emocional, estimulación social y acompañamiento para preservar la autonomía y la calidad de vida.

Se dice que envejecer en el hogar es la elección de muchas de las personas adultas mayores, no obstante, para que sea adecuado, es necesario que el hogar sea accesible (sin barreras limitantes y/o riesgos arquitectónicos), cuente con una red de apoyo formal e informal y tecnologías disponibles para su uso cuando sean necesarias. La red de atenciones en el hogar facilita que la persona adulta mayor mantenga independencia, su autonomía y el mejor vivir posible.

Cuando aparecen condiciones como demencia, enfermedad de Alzheimer o deterioro cognitivo leve, la capacidad de la persona para gestionar de forma independiente algunas actividades diarias puede verse comprometida, aumentando la necesidad de supervisión y apoyo.

Se conoce que una mayoría de las personas adultas mayores prefieren el hogar como centro de atención (es decir, donde han vivido y poseen gran parte de recuerdos). Para muchas personas adultas mayores y sus familias el asunto de cuido en el hogar se complica debido al deterioro cognitivo. Lo que implica una mayor atención debido al aumento en la demanda y la dificultad en la prestación de cuidados.

Como, por ejemplo, necesitar supervisión para tomar sus medicamentos debido a que los toman a horas incorrectas o los olvidan. En estos casos, es común que los cuidadores (generalmente la familia) controlen los hábitos de medicación.

geriatricarea robotica asistencial
Los robots de asistencia social pueden ser un aliado para atender necesidades de compañía, monitoreo, seguridad y apoyo funcional


Robots asistenciales como una alternativa complementaria

Desde la gerotecnología se reconocen estas situaciones y se impulsa el desarrollo de innovaciones en la atención que utilizan nuevas tecnologías, como el uso de robots de asistencia social. En la actualidad países como Japón, Corea del Sur, Estados Unidos y algunos países europeos se consideran pioneros en el desarrollo e implementación de robots asistenciales dirigidos a las personas adultas mayores.

Es importante entender que el cuidado de una persona adulta mayor con discapacidad o deterioro funcional puede representar una demanda significativa para familiares y cuidadores en términos económicos, físicos, emocionales y de tiempo. En muchos casos, se requiere supervisión constante, apoyo especializado y una red de servicios que garantice la continuidad del cuidado.

En este contexto, y pese a las barreras relacionadas con los costos y la accesibilidad tecnológica, los robots asistenciales emergen como una alternativa complementaria. Estos dispositivos pueden apoyar tanto a la persona adulta mayor como a sus cuidadores mediante funciones de monitoreo, acompañamiento, recordatorio y apoyo en actividades cotidianas.

Existen diferentes tipos de robots propios para atender a una persona adulta mayor. Estos suelen clasificarse según la función que desempeñan (robots de compañía o asistencia social, robots de asistencia física, robots de monitoreo de salud, robots de rehabilitación y robots de entretenimiento) cada uno diseñado para atender diferentes necesidades.

El Robot de asistencia social se diseñó específicamente para apoyar el envejecimiento, promover la interacción social, fomentar la autonomía y complementar el trabajo de cuidadores y familiares. Entre sus funciones se encuentran: la conversación e interacción social, los recordatorios de medicamentos, la estimulación cognitiva, la reducción de sentimientos de soledad y el apoyo emocional. Algunos ejemplos:

  1. PARO es un robot terapéutico con forma de cría de foca diseñado para brindar compañía, estimulación emocional e interacción social a personas mayores, especialmente aquellas con demencia. Mediante sensores que responden al tacto, la voz y las caricias, PARO simula comportamientos afectivos que pueden contribuir a reducir la ansiedad, la soledad y el estrés.
  2. ElliQ es un robot social asistencial impulsado por inteligencia artificial, diseñado para acompañar a los adultos mayores mediante conversaciones, recordatorios, actividades cognitivas y apoyo al bienestar. Broadbent et al. (2024) concluyeron que este tipo de robot muestra potencial para reducir la soledad y mejorar la calidad de vida de los adultos mayores que viven en el hogar.

Además de los robots sociales asistenciales como PARO y ElliQ, han surgido robots humanoides orientados al cuidado de personas mayores. Entre ellos destacan Pepper y NAO, utilizados principalmente para interacción social y estimulación cognitiva, así como modelos más recientes como GR-3 y NEO, diseñados para brindar apoyo funcional y favorecer la permanencia de los adultos mayores en sus hogares.

  1. Pepper es un robot humanoide utilizado para interacción social, acompañamiento y actividades en centros de cuidado e investigaciones con adultos mayores.
  2. NAO es un robot humanoide empleado principalmente en investigación y programas de estimulación cognitiva y social.
  3. GR-3 (Fourier Intelligence) es un robot desarrollado específicamente con funciones de cuidado, asistencia y rehabilitación para personas mayores.
  4. NEO (1X Technologies): robot doméstico concebido para apoyar tareas del hogar, recordar actividades y proporcionar asistencia básica en entornos residenciales.

Beneficios y barreras del uso de robots en el cuidado

Algunos beneficios potenciales del uso de robots en el cuidado de personas adultas mayores incluyen la reducción de la carga física y emocional de los cuidadores, el apoyo en tareas cotidianas, la promoción de la autonomía, el monitoreo de la seguridad y la posibilidad de favorecer la interacción social y el bienestar de la persona.

Entre las principales barreras para la adopción de robots asistenciales se encuentran los elevados costos de adquisición y mantenimiento, las limitaciones de acceso a la tecnología, la brecha digital existente entre algunas personas mayores y la necesidad de capacitación para su uso adecuado.

Además de las limitaciones relacionadas con los costos y la accesibilidad, el desarrollo de robots asistenciales requiere la participación de las personas adultas mayores, sus cuidadores y los profesionales de la salud para asegurar que estas tecnologías sean aceptadas, útiles y respondan a necesidades reales (Atukunda, 2025).

El uso de robots para el cuidado también tiene implicaciones y debates éticos, entre ellos:

  1. Los robots no deben sustituir el apoyo emocional y las relaciones humanas significativas que necesitan los adultos mayores. Algunos expertos advierten que la compañía ofrecida por estos dispositivos puede crear una sensación de vínculo afectivo que no reemplaza la interacción humana real.
  2. Para garantizar la protección de los derechos de las personas adultas mayores, el uso de robots asistenciales debe estar respaldado por marcos regulatorios y éticos del país; de no existir corresponde crearlos.
  3. La necesidad de proteger la privacidad de la información recopilada por sensores y sistemas inteligentes, así como de garantizar el respeto a la autonomía, la seguridad y la confianza de los usuarios.

Para concluir, el uso de robots de asistencia social no sustituye el cuidado ni el calor humano; más bien, complementa la atención de aquellas personas mayores que pasan gran parte del tiempo solas. Este tipo de tecnología puede convertirse en un aliado importante para atender necesidades de compañía, monitoreo, seguridad y apoyo funcional, especialmente en contextos donde existen cuidadores informales o formales.

Asimismo, es importante involucrar a las propias personas adultas mayores, sus cuidadores y los profesionales de la salud en el diseño, desarrollo y evaluación de estas tecnologías para garantizar que respondan a necesidades reales y complementen, en lugar de sustituir, la atención humana (Atukunda, 2025).

Referencia

  1. Atukunda, L. (2025). Robotic assistants in elderly care: Enhancing quality of life. IDOSR Journal of Current Issues in Arts and Humanities, 11(1), 6-11. https://doi.org/10.59298/IDOSRJCIAH/2025/111611
  1. Broadbent, E., Loveys, K., Ilan, G., Chen, G., Chilukuri, M. M., Boardman, S. G., Doraiswamy, P. M., & Skuler, D. (2024). ElliQ, an AI-driven social robot to alleviate loneliness: Progress and lessons learned. Journal of Aging Research & Lifestyle, 13, 22-28. https://doi.org/10.14283/jarlife.2024.2