Un artículo de Accent Social
En un contexto de creciente complejidad en los cuidados de larga duración, la Atención Integral Centrada en la Persona (AICP) ha pasado de ser un marco conceptual a convertirse en un desafío operativo para los servicios de cuidados. La clave ya no está en definir el modelo, sino en hacerlo efectivo: cómo garantizar una atención personalizada, continua y conectada con el entorno real de cada persona.
La experiencia de algunos de los Servicios de Atención Domiciliaria (SAD) gestionados por Accent Social, muestra cómo la innovación en cuidados pasa por reforzar la proximidad, la estabilidad de los equipos y el vínculo con la comunidad.

Proximidad y continuidad: la base de la atención personalizada
Una de las claves para hacer efectiva la AICP es garantizar la continuidad de los cuidados y que las personas usuarias sean atendidas por equipos estables y conocidos. En esta línea, el SAD de proximidad representa un modelo organizativo orientado a la proximidad territorial, que estructura el servicio en equipos de profesionales vinculados a zonas concretas de la ciudad y que trabajan de manera coordinada para atender a un mismo grupo de personas.
Este modelo favorece la continuidad en la atención, el conocimiento mutuo y la generación de confianza, elementos esenciales para adaptar los cuidados a las necesidades y preferencias de cada persona. Además, los equipos mantienen espacios periódicos de coordinación que permiten compartir información actualizada y mejorar la calidad de la intervención.
Este modelo se lleva a cabo en ciudades como Sabadell, donde según explica Raquel Magdaleno, jefa de servicio del SAD, este enfoque permite “tener una comunicación más fluida con el equipo de profesionales y ofrecer una mayor capacidad de respuesta ante las necesidades de las personas usuarias”.
Una mirada que trasciende el domicilio
La AICP en el ámbito domiciliario no se limita a la intervención dentro del hogar. Desde Accent Social, la personalización de los cuidados se aborda también desde una dimensión comunitaria, entendiendo que el entorno es un elemento clave en el bienestar y la calidad de vida.
En Sabadell, esta perspectiva se ha concretado a través del desarrollo del proyecto comunitario del barrio de la Serra, impulsado por el Ayuntamiento en el marco del Plan Estratégico de Intervención Comunitaria, en el que el SAD participa como agente activo del territorio.
En este marco, el proyecto de SAD de proximidad incorpora esta dimensión facilitando el vínculo de las personas usuarias con el barrio y fomentando su participación en actividades comunitarias, promoviendo relaciones sociales que contribuyan a prevenir la soledad no deseada.
Coordinación: clave para una atención integral
La organización en equipos de proximidad facilita, además, una mejor coordinación entre profesionales y una mayor coherencia en la atención. El intercambio continuo de información permite anticipar cambios en la situación de las personas usuarias y ajustar la intervención de forma más ágil.
Este modelo se alinea con la necesidad creciente de avanzar hacia sistemas más integrados, donde la coordinación entre servicios y agentes del entorno se configura como un elemento estructural de la atención.
Profesionales que acompañan procesos de vida
La implementación real de la AICP implica también una evolución del rol de los y las profesionales. En este contexto, más allá de la prestación de tareas, adquieren un papel central como referentes de proximidad, acompañando a las personas no solo en sus necesidades diarias, sino también en su proyecto vital.
La estabilidad de los equipos, la coordinación y el conocimiento compartido refuerzan esta dimensión relacional, permitiendo ofrecer una atención más cercana, personalizada y respetuosa con la autonomía de las personas.
En definitiva, la innovación en cuidados pasa por transformar la organización de los servicios para hacer posible una Atención Integral Centrada en la Persona real. Integrar proximidad, continuidad en la atención y enfoque comunitario permite avanzar hacia modelos más personalizados, conectados con el entorno y alineados con el proyecto de vida de cada persona.