Ya se conocen los ganadores del XXVII Certamen de Relatos Breves de San Juan de Dios, una iniciativa de la Escuela Universitaria San Juan de Dios – Comillas que busca resaltar el valor de la humanización en la atención sanitaria a través de la expresión literaria. Estos relatos ponen voz a las experiencias de enfermería y fisioterapia, recordando que la literatura también es una forma de sanar.

El jurado ha otorgado el Primer premio “Fundación San Juan de Dios” a Diana Calleja Redondo, enfermera de la Unidad de Hospitalización Quirúrgica del Hospital Universitario de Fuenlabrada, por su relato Candela camina a muerto.

geriatricarea Certamen de Relatos Breves de San Juan de Dios
Estos premios resaltan el valor de la humanización en la atención sanitaria a través de la expresión literaria


El Segundo premio “Hospital Universitario San Rafael” ha sido para Ignacio Norberto Paredes Vázquez, enfermero de la Unidad de Psiquiatría y Centro de Salud Mental del Hospital Universitario Fundación Alcorcón, por Cuando las llaves guardan silencio. Y el Premio especial para estudiantes ha recaído en Marcela Marcial, estudiante del Grado en Fisioterapia de la EUEF San Juan de Dios-Comillas, por Apamate.

Durante el acto de entrega de los XXVII Certamen de Relatos Breves de San Juan de Dios reconocimientos María Simarro, directora de la Escuela Universitaria de Enfermería y Fisioterapia San Juan de Dios-Comillas, destacó la capacidad de la literatura para expresar dimensiones del cuidado que van más allá de lo estrictamente asistencial, y puso de relieve la capacidad de la escritura para:

  • reflexionar sobre las experiencias que transforman a quienes cuidan
  • tomar conciencia de los propios límites
  • reencontrarse con las razones que llevaron a elegir una profesión dedicada a los demás

En este sentido, incidió en que cada acto de cuidado se produce en el encuentro entre dos historias y que esa mirada conecta profundamente con la tradición de San Juan de Dios. En este sentido, este certamen invita a «componer con la palabra aquello que nos conmueve», a reconocer cómo nos afectan las experiencias vividas y a descubrir que el cuidado también pasa por comprendernos y reconocernos en las palabras, señaló..