Un artículo de Gemma Más Sesé, Neuróloga del Hospital La Pedrera de Dénia,
y Carmen Schenk, Neuropsicóloga y especialista clínica de Rehametrics.
Durante años, hablar de “nuevas tecnologías” en rehabilitación implicaba pensar en herramientas experimentales, difíciles de integrar o reservadas a centros altamente especializados. Hoy esa realidad ha cambiado.
En neurorrehabilitación y cuidados de larga duración, la tecnología ha dejado de ser un complemento opcional para convertirse en una herramienta integrada en la práctica clínica diaria.
La realidad virtual, la realidad mixta y las plataformas digitales de rehabilitación se están integrando de forma progresiva en hospitales, centros sociosanitarios y unidades de daño neurológico con un objetivo común: aumentar la intensidad terapéutica, mejorar la personalización del tratamiento y facilitar intervenciones más funcionales, motivadoras y medibles.
Esta fue una de las principales ideas compartidas por la Dra. Gemma Más durante su intervención en la I Jornada de Realidad Virtual en Rehabilitación organizado por Hospital Universitario de MutuaTerrassa, sobre innovación tecnológica aplicada a la rehabilitación neurológica.
Su experiencia clínica refleja una tendencia cada vez más evidente en el ámbito de los cuidados de larga duración: la tecnología ya no se plantea como una promesa de futuro, sino como una herramienta clínica que debe responder a necesidades concretas del paciente y del profesional. “La herramienta tiene que adaptarse a nosotros, no nosotros a la herramienta”, señala la Dra. Gemma Más.
Tecnología útil al servicio de la práctica clínica
Uno de los aspectos más relevantes de la experiencia compartida por la Dra. Más es que la implantación tecnológica no se basa únicamente en adquirir dispositivos o incorporar realidad virtual al centro. El verdadero reto está en conseguir que el equipo clínico la integre dentro de su razonamiento terapéutico diario.
En su caso, comenzaron a trabajar con Rehametrics en 2013. Desde entonces, la tecnología se ha incorporado progresivamente a la práctica asistencial habitual, ajustándose a diferentes perfiles de paciente y objetivos terapéuticos.
Además, el equipo ha colaborado activamente en la evolución de distintas herramientas digitales, testeando nuevas funcionalidades, compartiendo feedback clínico y participando en el desarrollo de mejoras tanto en terapia cognitiva como física y ocupacional, siempre desde las necesidades reales de la práctica asistencial.
Este enfoque resulta especialmente relevante en cuidados de larga duración, donde muchos pacientes presentan fragilidad, deterioro funcional, déficits cognitivos o limitaciones motoras complejas. En estos contextos, la tecnología debe simplificar el trabajo clínico, no añadir barreras.
Realidad virtual y terapia digital: diferentes tecnologías para diferentes necesidades
Bajo el término “realidad virtual” conviven tecnologías muy distintas. Comprender sus diferencias es clave para aplicarlas correctamente en entornos clínicos y sociosanitarios.

- Terapia digital cognitiva
Es una de las modalidades más consolidadas en rehabilitación. Utiliza pantallas, tablets, proyectores y ordenadores para presentar tareas terapéuticas sin aislar al paciente del entorno real.
Su principal ventaja es el alto control clínico. El terapeuta puede supervisar continuamente la actividad, adaptar los estímulos en tiempo real y trabajar con pacientes que presentan mayor vulnerabilidad o menor tolerancia sensorial.
En pacientes neurológicos o geriátricos, este formato permite introducir componentes de gamificación y repetición intensiva manteniendo una experiencia más estable, accesible y menos invasiva.
- Realidad mixta
La realidad mixta representa uno de los avances más interesantes para los cuidados de larga duración. A diferencia de la realidad virtual inmersiva, no desconecta al paciente de su entorno físico. Los estímulos virtuales aparecen integrados en el espacio real y pueden interactuar con él. Esto permite trabajar tareas funcionales en condiciones mucho más cercanas a la vida cotidiana.
Para pacientes mayores, personas con deterioro cognitivo leve o perfiles con baja tolerancia a la inmersión completa, esta aproximación reduce significativamente las barreras de adaptación y el riesgo de desorientación.
Además, abre posibilidades especialmente relevantes en rehabilitación funcional:
- Trabajo de doble tarea.
- Alcances funcionales.
- Equilibrio y desplazamientos.
- Coordinación visuoespacial.
- Interacción con estímulos dinámicos sin perder referencia del entorno
- Realidad virtual inmersiva
La realidad virtual inmersiva sitúa al paciente dentro de un entorno completamente virtual mediante gafas específicas. Bien aplicada, puede aumentar significativamente la motivación, favorecer la implicación terapéutica y facilitar movimientos que el paciente no realizaría en ejercicios convencionales.
Sin embargo, su uso requiere criterio clínico. En pacientes neurológicos, geriátricos o con fragilidad, la selección de estímulos y la progresión terapéutica son determinantes para evitar miedo, rechazo o sobreestimulación. Por ello, cada vez cobra más importancia diferenciar entre aplicaciones recreativas y plataformas clínicas diseñadas específicamente para rehabilitación.
Casos clínicos reales: cuando la tecnología cambia la intervención
Más allá de la teoría, el verdadero valor de estas herramientas aparece en la práctica clínica diaria. La Dra. Más compartió distintos ejemplos donde la realidad virtual permitió modificar el abordaje terapéutico de forma concreta.
Los casos clínicos descritos han sido anonimizados con fines divulgativos.
- Rehabilitación de tronco en lesión medular
En un paciente con lesión medular y escaso control de tronco, los ejercicios fueron adaptados para realizarse desde sedestación. A pesar de utilizar silla de ruedas, el sistema seguía detectando correctamente el movimiento.
La combinación de soporte físico, asistencia terapéutica y tareas gamificadas permitió trabajar simultáneamente control postural, movilidad de miembros superiores y coordinación.
Posteriormente, el mismo paciente utilizó realidad virtual inmersiva para tareas de alcance. La experiencia clínica fue especialmente relevante porque el paciente realizaba movimientos complejos sin focalizarse en la limitación motora.
“Al ser un entorno irreal, es como que ellos mismos no se dan ni cuenta de lo que están haciendo”. Este cambio atencional es uno de los mecanismos más interesantes de la realidad virtual aplicada a rehabilitación neurológica.

Heminegligencia y rehabilitación cognitiva
En pacientes con ictus y heminegligencia, el equipo clínico observó que las pantallas convencionales limitaban el trabajo visuoespacial.
La solución fue utilizar proyección táctil sobre superficies amplias e inclinadas, aumentando el campo visual y permitiendo entrenar rastreo visual y atención espacial de forma más funcional.

Equilibrio y bipedestación con sistemas de soporte
En pacientes con alteraciones severas del equilibrio, la integración de sistemas de arnés suspendido permitió trabajar bipedestación y desplazamientos reduciendo el riesgo de caída y disminuyendo la carga física del terapeuta.
Este tipo de combinación entre tecnología digital y soporte físico resulta especialmente útil en cuidados de larga duración, donde la seguridad y la repetición intensiva son fundamentales.

Reducción del miedo al movimiento
Uno de los casos más ilustrativos fue el de una paciente con ictus cerebeloso que presentaba gran inseguridad al caminar.
Mediante una actividad gamificada centrada en capturar estímulos virtuales, la paciente comenzó a realizar movimientos complejos de forma espontánea: cambios de dirección, flexiones de tronco o ajustes posturales.
El foco dejó de estar en el déficit y pasó a estar en la tarea.
Este aspecto tiene gran relevancia en pacientes mayores o con procesos largos de rehabilitación, donde el miedo al movimiento puede convertirse en una limitación funcional importante.
Por qué la realidad virtual encaja en los cuidados de larga duración
La incorporación de estas tecnologías responde a necesidades muy concretas de los modelos actuales de atención:
- Mayor intensidad terapéutica
Permiten aumentar el número de repeticiones sin convertir la sesión en una experiencia monótona o excesivamente demandante para el paciente.
- Entornos seguros
El paciente puede practicar tareas complejas minimizando riesgos y reduciendo el miedo al error.
- Rehabilitación funcional
La simulación de actividades cotidianas facilita la transferencia a situaciones reales de la vida diaria.
- Motivación y adherencia
La gamificación, el feedback inmediato y la sensación de progreso mejoran la implicación terapéutica, especialmente en procesos prolongados.
- Adaptación dinámica
La posibilidad de ajustar automáticamente la dificultad evita tanto la frustración como la pérdida de interés.
- Reducción de carga física del profesional: Algunas tecnologías permiten trabajar movilidad, equilibrio o desplazamientos con menor esfuerzo asistencial directo.
En personas mayores con fragilidad, deterioro cognitivo o procesos largos de rehabilitación, estas tecnologías no solo permiten aumentar la intensidad terapéutica. También pueden favorecer la participación, reducir el miedo al movimiento y mantener la implicación del paciente durante tratamientos prolongados.
En entornos sociosanitarios y de larga duración, esto resulta especialmente relevante para preservar funcionalidad y autonomía el máximo tiempo posible.
Evolución de la rehabilitación digital en la práctica clínica
Dentro de este contexto, plataformas clínicas como Rehametrics han evolucionado hacia modelos mucho más integrados con la práctica asistencial real. Uno de sus principales diferenciales es precisamente haber sido desarrollada desde la lógica clínica y no únicamente desde la tecnología. Esto permite adaptar ejercicios, niveles de dificultad, posiciones de trabajo y objetivos terapéuticos a perfiles muy distintos del paciente.
Su enfoque combina varios elementos especialmente relevantes para los cuidados de larga duración:
- Adaptación individualizada del tratamiento.
- Integración de rehabilitación motora y cognitiva.
- Feedback terapéutico continuo.
- Registro objetivo de evolución.
- Posibilidad de trabajo en sedestación, bipedestación o movilidad.
- Integración progresiva de realidad inmersiva y realidad mixta.
Innovación con sentido clínico
La digitalización de los cuidados de larga duración no debería medirse únicamente por la cantidad de tecnología incorporada, sino por su capacidad para resolver problemas reales de pacientes y profesionales.
La experiencia clínica compartida por la Dra. Gemma Más muestra precisamente esa dirección: tecnologías como Rehametrics, diseñadas para integrarse en la práctica asistencial, aumentar las posibilidades terapéuticas y facilitar intervenciones más funcionales, motivadoras y seguras.
En esta evolución, la realidad mixta está adquiriendo un papel especialmente relevante. La posibilidad de introducir estímulos virtuales directamente sobre el entorno físico del paciente facilita intervenciones más funcionales en perfiles donde la inmersión completa no siempre resulta adecuada, como pacientes neurológicos subagudos que requieren trabajo de doble tarea, personas postquirúrgicas que necesitan ejercicios funcionales de alcance y coordinación o pacientes mayores con baja tolerancia a la realidad virtual inmersiva.
Además, la incorporación progresiva de nuevas actividades terapéuticas —tanto inmersivas como de realidad mixta— amplía las posibilidades de intervención sin modificar el flujo clínico habitual del profesional. Este tipo de evolución permite adaptar mejor las sesiones a distintos niveles funcionales y objetivos terapéuticos.
La innovación útil en rehabilitación no consiste en sustituir al profesional, sino ampliar sus herramientas para intervenir de forma más eficaz, personalizada y funcional.
Declaración de conflicto de interés
Los autores declaran colaboración profesional con Rehametrics en el ámbito de la rehabilitación digital y la neurorrehabilitación.
Referencias:
- Blasco J, Chirivella J, Gagliardo P, Ferreiro A, Izquierdo M, Penadés M, Taylor J. Comparison between traditional physiotherapy and virtual reality-based rehabilitation in neurological patients.
- Chirivella J, del Barco A, Blasco J, Penadés M, Gagliardo P, Mas G. NeuroAtHome: A software platform of clinical videogames specifically designed for the cognitive rehabilitation of stroke patients.
- Rodríguez-Hernández M, et al. Effects of Specific Virtual Reality-Based Therapy for the Rehabilitation of the Upper Limb Motor Function Post-Ictus.
- Calduch E, Jordán M, Elvira E, Jovaní D, Castillo S. Aplicación de entornos virtuales en el proceso de rehabilitación funcional del hombro: valoración de la satisfacción del paciente.